

También soy Madre, Psicóloga, Coach Ontológica, Terapeuta de Arte y mindfulness. Actualmente estoy haciendo una maestría en Terapias de tercera generación en la Universidad Internacional de Valencia.
Toda la primera mitad de mi vida, viví en la ciudad, pero con una insatisfacción constante de sentir que aún tenía que encontar mi lugar.
Por eso viajé mucho alrededor del mundo, visité muchas ciudades y culturas que mantienen una conexión muy estrecha con la madre tierra y la espiritualidad.
Esos viajes fueron inspirando mi sueño de crear un refugio de sanación en medio de la naturaleza.
.jpg)

La pandemia fue un punto de inflexión en mi vida, no estaba dispuesta a seguir encerrada entre cuatro paredes sin poder viajar y respirar aire puro.
Fue entonces cuando decidí salir de Lima con una mochila y un pasaje de ida. No sabía muy bien qué iba a pasar con mi vida, solo sabía que no podía renunciar a mi libertad.
Así fue como llegué al Valle Sagrado, en Cusco, Perú. Aquí las montañas me recibieron con los brazos abiertos como lo hace una gran madre. Cada tarde en mi balcón, mientras el sol se dejaba caer, los apus me susurraban que este era mi hogar, que ya no tenía por qué seguir buscando.
Y así fue como sentí el llamado y decidí escuchar la voz de mi corazón para anidar en esta hermosa tierra.


Aquí entre montañas, navegando entre mis miedos y sueños más profundos, nací a una nueva vida, me volví a gestar como la semilla y nació Casa Luna, con el propósito de ayudarnos a recordar que llevamos dentro nuestro la sabiduría para sanar.
Casa Luna ofrece Retiros Terpéuticos en conexión con la naturaleza, en el Valle Sagrado de Cusco, al sur de Perú; en las playas de Máncora, al norte de Perú y en Bali, Indonesia.
Tengo la fortuna de decir que estoy cumpliendo la misión para la cual fui llamada a esta tierra. Con esta misión emprendo mi viaje sagrado con el que sigo sanando y acompaño a sanar a otras personas que necesitan sentirse escuchadas, conocerse mejor, entender sus emociones, sanar sus vínculos y su historia.

